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jueves, 18 de agosto de 2016

Una vida sin tele


Creo que en toda mi vida (estoy a punto de cumplir 40 años) sólo me habré cruzado con un par de personas que no tenían TV en casa. No recuerdo cuándo fue, ni quiénes eran, ni dónde los conocí. Sólo recuerdo que no tenían televisor. Y que lo primero que pensé fue: "¿no tienen TV? ¿y cómo pueden vivir sin ella? Que gente más rara". Las dos primeras preguntas sí que se las pregunté. Lo último me lo guardé para mi :-)

Lo chocante que era, entonces, para mí. No concebía una vida sin dicho aparato.

Ahora soy yo. Ya hace mínimo un año que no la veo. Tengo TV en casa, el aparato, pero prácticamente no se enciende. Las pocas veces que se hace es para ver algo del ordenador en ella a través de ChromeCast. Algo que hasta no hace mucho me parecía curioso a mí, ahora soy yo quien está a ese "lado".

Antiguamente poníamos las noticias mientras comíamos, ahora mi mujer y yo hablamos. Mientras cenábamos, veíamos las noticias o algún programa que hubiese en ese momento, ahora vemos una serie en el ordenador. Y cuando acabábamos de cenar, otro rato de TV mientras llegaba la hora de dormir. Ahora leemos algún libro. Y no echo de menos la televisión.

¿Y cómo se puede vivir sin TV? Pues muy bien. He podido recuperar aficiones perdidas durante un tiempo, como leer libros. No echo de menos ninguno de los programas que no me aportaban nada, ni ver las noticias. Lo único que podría echar de menos, películas y series, ya tenemos otras fuentes de donde obtener dicho entretenimiento.

No me siento raro, ni especial, ni diferente. Tampoco me siento moralmente superior a nadie. Simplemente creo que he eliminado de mi vida una fuente de entretenimiento que me aportaba muy poco y, de forma inconsciente, la he ido apartando de mi vida. A pesar de haber sido un consumidor diario, nunca pensé que la TV me aportase mucho (más allá de las películas y series de las que he sido un gran seguidor). Unos programas de entretenimiento que, a mi parecer, la calidad cada vez dejaba más que desear. Unas noticias que se dividían entre sensacionalismo y manipulación, independientemente del canal.

¿Y cómo estás al día de lo que pasa? me preguntaron hace poco. Muy sencillo. Es difícil no estar al día de las cosas importantes. En el trabajo, con la familia o con los amigos. Siempre hay alguna conversación de la que sale un tema de actualidad. Siempre tienes la oportunidad de enterarte de alguna noticia o ampliar la información. En una era tan altamente tecnológica como la que vivimos, es imposible no enterarse por Redes Sociales como twitter o facebook de nada.

A veces, echo la vista atrás y me acuerdo de aquellas personas que me dijeron que no tenían TV en casa y las entiendo. Sí, puedo vivir sin TV sin echar en falta nada de aquello que antes veía y no me aportaba nada.

martes, 28 de junio de 2016

Referendums, ¿sí o no?

referendum
Si me hubiesen preguntado ésto hace un par de semanas, hubiese dicho sin pensarlo que sí. La democracia es justamente eso, preguntar a la gente tomando, por mayoría, una decisión entre todos. Pero ahora, mi respuesta ha cambiado. Diría que no lo tengo claro y que depende.

Primero, depende mucho del gobierno. Debe tratarse un gobierno muy maduro para realmente preguntar al pueblo sobre un tema de gran importancia. Y no creo que todos los gobiernos sean los suficientemente maduros. El gobierno inglés demostró su madurez (insensatez para otros) al preguntar a su pueblo sobre la salida de la UE. Suiza, no hace mucho, también lo demostró al preguntar al pueblo si querían una renta básica de 2500 euros. Se atreven a preguntar y acatan, con madurez y profesionalidad, la respuesta.

Por otra parte está el pueblo, el cual también debe de constar de una madurez para ser capaz de votar por la mejor decisión para el pueblo y su país. Intentado dejar al margen posibles beneficios individuales o preferencias emocionales y saber escoger por la mejor opción para todos, aunque sea la que más perjudique a nivel individual. Otra vez más, un posible ejemplo de esta madurez sería el caso de Suiza. Que votaron por mayoría no a la renta básica de 2500 euros mensuales.

Por ejemplo, si miro a mi alrededor, en mi país, me cuesta ver que la gente sea capaz de gestionar sus propias finanzas y su propia economía. El conocimiento a nivel económico es escaso. Entonces, si difícilmente la gente controla la microeconomía y, mucho menos, la economía, ¿cómo puede tener conocimientos de macro economía? ¿Realmente se puede dejar en manos del ciudadano la decisión de todo un país donde hay que tener en cuenta muchos aspectos macro a largo plazo?

A mí me cuesta ahora verlo. No creo que el ciudadano común sea capaz de evaluar todos los riesgos y consecuencias macro a nivel económico, social o comercial a largo plazo de un país para ir a según qué votaciones. Por ejemplo, dados los acontecimientos que siguieron a la votación del Brexit, no parece que el pueblo británico lo estuviese. Muchos arrepentiemientos, búsquedas en Google de qué era la UE o una recogida de más de dos millones de firmas para repetir la votación. ¿Estaban realmente preparados y maduros como para tomar una decisión tan importante para todo un país y su futuro?

Democracia no es sólo votar una vez cada cuatro años. De eso estoy convencido. Pero si elegimos a nuestros políticos es justamente porque se les presuponen unos conocimientos y herramientas suficientes para sí saber evaluar estas cosas. Para que tomen este tipo de decisiones por nosotros.

La pregunta es, ¿están ellos también capacitados?

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mob programming


Mob Programming

Hace unos días leí un artículo que hablaba sobre Mob Programming, lo que atrajo mi atención ya que era la primera vez que leía algo sobre algo llamado así. ¿Y qué es eso? ¿Una nueva metodología? ¿Una nueva técnica?

Mob Programming es el hecho de que un grupo de programadores se sientan juntos, preferentemente en una habitación, con un único ordenador y un trozo de código. Así todo el grupo junto puede discutir, diseñar, programar un trozo de código del proyecto. Y, por lo tanto, todo el equipo está concentrado en solucionar el mismo problema. Sería algo así como el pair programming pero con más de dos personas involucradas.

A simple vista podría parecer que es una de las formas de trabajo más ineficientes. Todo el equipo trabajando sólo en una tarea, perdiendo su tiempo en sólo una cosa cuando podría estar trabajando en tareas diferentes (como de costumbre). Pero, por el contrario, es una forma muy útil y eficiente de trabajo. Naturalmente, usada con moderación.

En mi días trabajando en Papa Pear, solíamos usar esta técnica, aunque nosotros lo llamábamos PapaDojo (Papa de Papa Pear y Dojo por los Coding Dojos). Solíamos hacerlo una vez por semana, todo el equipo de desarrolladores en una sala de reuniones, un único ordenador y un único problema a discutir. Unos cuantos días antes se escogía un tema, una persona lo preparaba y avisaba al resto del equipo, así la gente interesada podía decidir si asistir o no y prepararse el tema.

¿Qué tenía esto de interesante? Nuestra idea era, una vez por semana, todo el equipo compartía código y tecnologías que se usaban. Con varios objetivos: conseguir conocimiento compartido de las tareas que se estaban implementando, ser capaces de conocer otras tecnologías o lenguajes con los que no tratabas en tu día a día (IoC, C++, Action Script, Unit Testing,...), afrontar todos juntos un refactor de código importante,... Y, así, a largo plazo conseguir beneficios como: todo el equipo tener conocimiento (en profundidad o superficial) de todo el proyecto (no sólo de la parte en la que cada uno estaba trabajando), todas las tecnologías y lenguajes usados en el proyecto (facilitando el cross-development de nuevas implementaciones), afrontar un refactor/mejora importante de código que podría ser grande para sólo una persona,... y, naturalmente, team building.

No pienses que Mob Programming es algo ineficiente ya que, a largo plazo, es una técnica que ofrece grandes beneficios tanto para el equipo como para el proyecto.
A few days ago I read this article regarding Mob Programming (sorry, it's in spanish) which get my interest because it was the first time I read about a thing with that name. What was that about? A new methodology? a new technique?

Mob Programming is the fact that a group of programmers sit all together, preferably in a room, with only one computer, with only one piece of code. All the group can discuss, can design, can program a piece of code of the project. Therefore, everybody is completely focused in solving the same problem. Something like pair programming but with more than two people involved.

One first impression might be that it is one of the most inefficient ways of work. All the team working in the same task, wasting their times in only one thing while they could be working in different tasks (as usual). But, on the contrary, it's a very useful and efficient (in long term) way of work. Used with moderation, of course.

In my days in Papa Pear we used to use this thing but we called it PapaDojo (Papa for Papa Pear, and Dojo because of the Coding Dojos). We used to do it once a week, the whole developers team in a meeting room, one computer and only one problem to discuss. A few days in advance we picked one topic, one person prepared it, notify to the rest of the team so the people interested could decide to attend or not and prepare the topic.

And, why was this very interesting? Our idea was to, once a week, all the team shared the code and the technologies to use. The aims were multiple: reach share knowledge of the tasks being implemented, being able to know other technologies or languages you don't deal with in your daily basis (IoC, C++, Action Script, Unit Testing, ...), face all together an important refactor to do, ... And in a long term the benefits are multiple, as well: the team may have a knowledge (in deep or superficial) of all the project (not only the parts each one is working on), all the technologies and languages used in the project (easing the cross-development of features), face a refactor/improvement of code that for only one person can be huge,... and, of course, team building.

Don't think Mob Programming is inefficient, in long term will provide you lot of benefits for the team and the project.

martes, 18 de noviembre de 2014

Plus Plus

Los pasados 2 y 3 de Noviembre tuve la suerte de poder asistir (a través de King) a un curso de public speaking con Florian Mueck. Dos días muy intensos, dos días muy interesantes. Con dos carreras, dos Masters y algún que otro curso a mis espaldas, puedo decir que estos "sólo" dos días han sido el mejor curso que he tenido nunca hasta el momento.

Pero en este post mi intención no es hablar de lo gran motivador que es Florian y cómo consigue sacar lo mejor de tí y hacer que salgas de tu zona de confort. Ni cómo en dos días lo mucho que aprendí y cómo el segundo día era capaz de hacer cosas que 48 horas antes me parecía incapaz. O de cómo me hicieron esos días despertar dentro de mí algo que no sabía que tenía, que me gustaba esto del Public speaking. Si no que quiero hablar sobre una de las técnicas de motivación y aprendizaje que Florian usa para empujar a la gente a dar un paso adelante: ++

Cada vez que salíamos al "escenario" y hacíamos una presentación/charla, el grupo nos evaluaba. Florian escribía dos columnas, una con las cosas positivas que había hecho la persona y otra con las cosas que tenía que mejorar para dar un paso adelante (la columna ++). Algo tan simple, alto tan obvio, pero tan poco usado. En una sociedad donde predomina la crítica destructiva, las opiniones negativas, las opiniones que no llevan a nada y que no sirven para nada.

La crítica destructiva y/o negativa no sirve para nada. Si alguien dice lo mal que haces una cosa, lo más probable, es que la persona que recibe la crítica se lo pueda tomar como un ataque personal, le haga sentir mal y no seguir avanzando, ponga un muro y sea todo lo contrario a estar receptivo. Y, en el mejor de los casos, no serviría para nada porque es una crítica que no aporta nada a nadie.

La columna ++ no es más que una crítica constructiva. Se olvida de qué has hecho mal, de en qué te has equivocado, lo reenfoca y te dice qué tienes que hacer para mejorar algo. En el fondo puede parecer lo mismo, pero está enfocado desde un punto más positivo, de añadir, de ayudar, que no como algo negativo. Con la columna ++ se ayuda a la gente a mejorar y a progresar, por eso la gente es más receptiva a este tipo de críticas.

No es tan difícil aplicarlo, sólo hace falta un cambio de mentalidad y se puede aplicar tanto en el aspecto profesional, como en el personal. Y con ello, en vez de tener gente con miedo a probar y realizar cosas, lo que se consigue es gente que no sólo no tiene miedo, si no que tiene pautas para seguir mejorando.

Yo lo he vivido y experimentado, por eso tengo claro que a partir de ahora aplicaré mucho más a menudo la columna ++.
The last 2nd and 3rd of November I could attend (thanks to King) to a public speaking training with Florian Mueck. Two intensive but very interesting days. With two degrees, two Masters and several other courses behind me, I can say that these "only" two days have been the most interesting and exciting course I have ever had so far.

But, in this post, I had no intention to explain how good is Florian motivating people and getting out the best of you to get you out of your comfort zone. And neither how much I learned during those days and how the second day I was able to do things I couldn't imagine only 48 hours before. Or how I felt something starting to grow up inside me I didn't know, since I liked that thing called public speaking. What I want to talk is about the motivating and learning techniques Florian uses to push people to step forward and get out of the comfort zone: ++

Everytime we were on the stage and made a presentation/speech, the group evaluated us. Florian drew two columns on a board, one with all the good things the speecher did during the presentation and another one with all the things the person had to improve to step forward and keep improving the skills (the ++ column). So simple, so obvious but, at the same time, so few times used. In a society, like ours, where bad comments and destructive criticism, which are completely useless,  takes precedence over good and positive reviews.

Bad and negative criticism is totally useless. If someone points out how bad you are doing something, most likely, the person who receives the criticism may think is a personal attack, making that person feeling bad, and making her/him being anything but receptive. And, in the best of the cases, it wouldn't help at all because a bad criticism doesn't provide anything to the person who is receiving it.

The ++ column is a positive and good review. It doesn't take into account what you did wrong and it focuses on what you have to do to improve. In the end it can seem the same but it's more focused from the bright side, helping, adding, providing. With the ++ column you are helping people to progress and get better, that's why people are more receptive. And, apart from that, people improve and learn quite quicker.

But it's not that difficult to use, only a change of mindset is needed and it can be used either on the professional side and the personal. With that, people won't be afraid of trying and do new things. And not only that, people will have ways and paths to keep improving, learning and growing.

I've experienced it on my own, that's why I know that, from now on, I'll use much more often the ++ column.

martes, 11 de noviembre de 2014

¿Catalán? ¿Español? ¿Probablemente ninguna?

Hace unas semanas nos cruzábamos en la escalera con nuestro nuevo vecino de encima nuestro. Después de hablar unos minutos con él (y a pesar que se le notaba en su acento) le preguntamos de dónde era y su respuesta fue "soy originariamente británico". ¿Originariamente? ¿Qué quería decir con originariamente? ¿No era británico "a secas"? ¿Había nacido en Reino Unido pero no se sentía británico? ¿Había nacido en Reino Unido pero no había crecido en ese país? Esa respuesta y, principalmente, la palabra originariamente estuvo dando vueltas en mi cabeza intentando encontrarle un significado.

Un par de semanas después quedamos con unos amigos (británicos, por cierto) para tomar unas cervezas y a la quedada se sumaron unos amigos suyos americanos (que se estaban mudando a Poblenou) y que era la primera vez que veíamos. Después de estar hablando un rato con ellos, él me preguntó lo de "¿De dónde eres?" a lo que respondí, obviamente, de Barcelona. Pero mi sorpresa fue cuando me volvió a preguntar "Sí, vale, pero originariamente, ¿de dónde eres?" Originariamente ... Otra vez... Y ya le dí todo el significado a esa palabra. Entendían que originariamente una persona es del lugar donde nace, donde crece, donde se hace adulto... Pero, realmente, es del lugar en el que vive en ese momento... Algo que, realmente, yo siempre también he pensado y también he sentido...

Y todo esto me llevó a mi época de "holandés". Al principio de todo, cuando me preguntaban de dónde era respondía que venía de España (pensando que era lo que esperaban oir), hasta que vi que no les decía nada, decían OK y ya está, se acabó la conversación. Entonces aprendí que si respondía "de Barcelona", se les abrían los ojos como platos, querían saber más y te los habías ganado para siempre. Hasta que un día me encontré respondiendo a esa misma pregunta con la frase: "Soy de Haarlem". En el fondo yo sentía lo mismo, originariamente era de Barcelona, pero me sentía de Haarlem.

Vivía en Holanda, trabajaba en Holanda, pagaba mis impuestos en Holanda, consumía en Holanda,... Sólo la nacionalidad holandesa me separaba de ser, a todos los efectos, holandés. Y así lo sentía yo. Mi vida era holandesa, ¿porqué no lo iba a sentir así?

No siento ninguna bandera y no considero que ninguna bandera me represente. Soy de donde soy por haber nacido en la población donde nací, en la provincia de Barcelona y porque mi documentación, por el momento, así acredita. ¿Pero me siento catalán y español? Ahora sí, porque vivo aquí, trabajo aquí y pago mis impuestos aquí. Pero creo que, en el fondo, yo sólo me siento de dos lugares.

De Rubí, el lugar donde crecí, donde me hice adulto, donde pasé mis primeros 25 años de vida, donde empecé a trabajar, donde, todavía, tengo a toda mi familia.

Y del lugar donde esté viviendo en ese momento. Ahora mismo es Barcelona, pero hubo un tiempo que fue Haarlem y otro que fue Londres.

Por lo tanto, sí, cuando me hizo esa pregunta mi respuesta cambió, le contesté: "Originariamente soy de Rubí, a 25 km. de aquí, pero ahora soy de Barcelona"

martes, 17 de mayo de 2011

Barcelona decideix.10A: Voté SÍ

Hace poco más de un mes, el 10 de abril, se realizó un referéndum en la ciudad de Barcelona sobre la independencia de Catalunya. La pregunta no la recuerdo, pero venía a ser si estábamos de acuerdo con la independencia de Catalunya o no. No tenía intención votar, pero un día, paseando por la Barceloneta, me ofrecieron la oportunidad de hacerlo y, dado que nos faltaba poco para venirnos a Holanda, aproveché para hacer una especie de voto por correo. Me lo estuve pensando durante un rato y finalmente voté SI.

No soy independentista, no creo en la independencia y de hecho es algo que me da igual. Si se consigue bien y si no se consigue pues también, seguiré siendo el mismo e igual de feliz... o no. No creo en las fronteras y pienso que la nacionalidad es algo circunstancial. Yo soy catalán como podría haber sido madrileño, asturiano o francés. Mi única patria es mi casa y mi gente, y mi único interés es ser feliz y vivir bien esté donde esté (ahora mismo en Holanda). Entonces, ante todo esto ¿porqué voté SÍ?

Simplemente porque no creo en la estructura actual de España. Nunca he creído en el poder centralizado en ninguno de los aspectos. No sólo a nivel político/gubernamental, sino que también lo pienso en el trabajo y, en mi caso, lo intento llevar siempre a la práctica. La gran mayoría de decisiones no tiene sentido que se tomen desde un lugar centralizado, ya sea un gobierno, un departamento o un jefe. La gran mayoría de decisiones, de forma descentralizada siempre son mejores y más ágiles. ¿Quién mejor para saber cómo y cuándo hacer una inversión que un área territorial? ¿O un departamento de una empresa? ¿O un equipo de trabajo?

Cuando he gestionado equipos, siempre me ha gustado trabajar y generar un ambiente de trabajo descentralizado y repartido. Donde cada persona tiene su opinión y su poder y libertad de decisión, aunque siempre dependiendo de un punto central.

Por esa misma razón no creo en una estructura política centralizada donde todo se decide desde un mismo sitio. Por eso la mejor solución es que las Comunidades Autónomas, fuesen autónomas de verdad. No me preguntéis porqué, pero siempre he pensado que España debería ser una República Federal. Donde cada Comunidad Autónoma fuese una federación con poder propio, pero dependiente de un gobierno central. Pero siempre todas con la suficiente autonomía para gestionar sus finanzas, sus inversiones y sus leyes. Si ya se está haciendo en ciertos aspectos, ¿porqué no en todos?

No creo en la independencia y no creo que pudiese solucionar muchas cosas, pero también pienso que mi SI estaba más cerca de mi concepción de país que el NO.

martes, 29 de marzo de 2011

Revolución social

Hay una frase que se repite en todas las películas catastrofistas de USA (2010, Deep Impact,...) que dice algo así como: "El mundo tal y como lo conocemos dejará de existir". Pues ciertamente, conscientes o no, el mundo cada día deja de existir tal y como lo conocemos, sólo hay que echar una mirada atrás.

Por defecto de profesión, tengo cierta debilidad por las nuevas tecnologías, por lo que suelo caer con facilidad y, ocasionalmente, intento controlarme, aunque no sea fácil. Hace tres años, finalmente, decidí darme de alta en Facebook, a modo de curiosear qué era esa web de la que tanto se hablaba. Mi intención era sólo observar y ver de qué se trata, cómo funcionaba y qué aportaba. Tres años más tarde, tengo 118 amigos, participo activamente en dos grupos (uno del Espanyol y otro de fútbol) y muchas relaciones de amistad las mantego exclusivamente a través de esta red social.

El 4 de marzo de 2011 escribía mi primer tweet: "Al final piqué y después de gmail, linkedIn y Facebook, ahora es el turno de Twitter.". Me había estado resistiendo durante mucho tiempo, dado que conozco mi debilidad por estas cosas, pero al final caí. Menos de un mes más tarde sigo a 63 personas, tengo 47 followers y he escrito 170 tweets.

A la gente nos gusta hablar, nos gusta relacionarnos y nos gusta saber todo lo que hacen nuestros amigos y gente de nuestro alrededor y esto se puede demostrar con cualquiera de las redes sociales existentes. En twitter la gente está contínuamente explicando cosas, en facebook todo el mundo cuelga fotos, vídeos o comentarios de lo que está haciendo en ese momento.

Antes buscábamos trabajo en La Vanguardia ahora lo hacemos a través de LinkedIn. Si tenía algún vídeo gracioso o algún chiste, lo enviaba por mail a mis amigos, ahora lo cuelgo en Facebook para que lo vea todo el mundo. Si encontraba algún artículo interesante, lo enviaba a la gente que pensaba que le podía interesar, ahora lo publico en twitter para compartirlo con mis followers. Antes me comunicaba por mail con la gente, ahora con muchos lo hago por Facebook o DM de twitter sin nisiquiera saber cuál es su e-mail.

Al igual que en su momento pasó con el teléfono móvil o el correo electrónico, este tipo de herramientas ya están completamente introducidas en nuestro modo de vida y forman parte de nuestra vida cotidiana. No entendemos la sociedad sin muros de facebook o los 140 carácteres de twitter. Ahora es el turno de los smartphones.

domingo, 2 de enero de 2011

página pasada

A veces nos pensamos que nada va a cambiar, que nuestra vida es lo que es y, en cuestión de segundos, una simple llamada o un simple comentario te da la vuelta y tu vida deja de ser como la conocías. Y esto es lo que me pasó un día como hoy, hace 3 años. Un 2 de enero de 2008, alrededor de las 11:00 de la mañana mi vida cambió con la llamada de mi madre para decirme que mi abuelo (su padre) había sufrido un paro cardíaco que no le dio opciones a nada. Seguidamente, 15 días después, también fallecía mi abuelo paterno después de 15 días de agonía en coma.

En ese momento, cuando pierdes a un pilar, cuando pierdes a un abuelo que también ha sido padre y amigo, sabes que nada será lo mismo y que todo va a cambiar, pero nunca me imaginé que tanto. Después de unos días, lógicamente chungo, recuperé mi vida y la normalidad... durante 5 meses. En mayo comenzó todo: ataques de ansiedad, ataques de pánico, taquicardias, depresión... No sabía qué pasaba, ni como controlarlo, pero pensaba que yo solo podría con todo esto.

Seguramente que hay enfermedades mucho peores, pero desde entonces tengo claro que los ataques de ansiedad es una enfermedad que no se la deseo ni al peor de mis enemigos. Hay que ser muy fuerte para no caer mucho más. Pero, por suerte, tres años después, unos cuantos antidepresivos y una terapia psicológica han permitido que sólo sea parte del pasado y que pueda decir que he pasado página y que es sólo cosa del pasado.

Gracias a familia, gracias a mi pareja, gracias a mis amigos pude avanzar. Gracias a ellos que me ayudaron a tener fuerza, la que me llegó a faltar. Y, sin duda, también quiero destacar un nombre: Irene Alastrué Martínez, mi psicóloga, una profesional como la copa de un pino. Objetivamente, no sé si será la mejor psicóloga o de las peores, si será una fuera de serie o una del montón, pero me da absolutamente igual. Subjetivamente para mí es una fuera de serie, la mejor profesional y mejor psicóloga que me podía haber encontrado.

Y, obviamente, gracias a la ansiedad, que gracias a ella he podido pasar página, he podido aprender y he conseguido hacerme mucho más fuerte.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Wikileaks

Wikileaks es una palabra que está en boca de todos últimamente. Se ha introducido sin nosotros querer en nuestro vocabulario y ya todos la utilizamos. Una frase ahora ya no tiene sentido si no hace referencia a Wikileaks. Casi todo el mundo, a estas alturas, ya sabe qué es, para qué sirve y cuál es su objetivo. Y, como leí hace poco: ahora no eres nadie si no sales en Wikileaks.

Por otra parte tenemos a Julian Assange, la persona que hay detrás de Wikileaks o, como mínimo, su cara visible. ¿Pero quién es realmente Julian Assange? Un australiano hasta hace poco venerado por mucha gente y ahora perseguido por los mayores poderes de este mundo. ¿Héroe o villano? Para muchos un héroe anónimo, para unos pocos un villano al cual perseguir.

De la noche a la mañana este australiano se ha convertido en el enemigo público número uno del mundo occidental. Ya nadie se acuerda de Osama bin Laden, ahora el nuevo objetivo es Julian Assange. ¿Su delito? Aparentemente, contar las verdades que se mueven detrás de algunos de los hechos más importantes de la historia moderna: Afghanistán, Iraq, la actual crisis económica, la guerra de los Balcanes,... Pero como salen muchos gobiernos salpidados y perjudicados, como está saliendo, aparentemente, toda la verdad que hay detrás de todo, hay a quien no le gusta. ¿O será que no les gusta lo que todavía está por salir?

USA presiona a Amazon para que cancele su dominio. Francia presiona a otra compañía para que también lo cancele. Suecia lo acusa y lo tenía en búsqueda y captura de un delito de abuso sexual que, según la fiscalía de menores de dicho país, teóricamente, no ha cometido.

Pero, ¿quién es Julian Assange? o mejor dicho, ¿quién hay realmente detrás suyo?, ¿qué es lo que asusta de él?, ¿qué intereses ocultos hay para que haya gente poderosa que le interese que todo esto salga a la luz?

jueves, 23 de septiembre de 2010

29-S: Huelga general

El próximo 29 de Septiembre es día de huelga general en España y, a falta de menos de una semana, todavía no sé lo que voy a hacer y qué decisión tomaré y, seguramente, hasta el último momento no lo decida.

El otro día hablando con mi madre sobre la huelga me dijo: "Pues posiblemente si, a estas alturas, no tienes claro qué quieres hacer es porque no crees en la huelga y realmente no quieras hacerla". Y, como las madres siempre tienen razón, creo que esta vez no es una excepción.

Creo que la situación que se vive y se ha vivido en España es vergonzosa e insostenible. Endurecimiento de las condiciones bancarias, cierre de empresas, desaparición de puestos de trabajo y, por consiguiente, aumento de parados, congelación de sueldos,... A lo que el gobierno ha respuesto con subida de impuestos, bajada de sueldos o eliminación de beneficios sociales. Creo en la movilización del pueblo, creo en que nos debemos quejar, creo que no deberíamos quedarnos con los brazos cruzados esperando, simplemente, a que pase el temporal. Pero, ¿ahora?

¿Ahora que llevamos dos años de crisis y uno con la situación dura? ¿Ahora que el gobierno ha aprobado todas sus medidas y ya no hay marcha atrás? ¿Ahora que seguramente la huelga ya no sirva para nada? Ahora, el 29 de septiembre, la huelga le interesa sólo a los sindicatos porque, creo, que para el pueblo ahora ya no sirve.

Como ya he dicho, seguramente decida en el último momento qué haré, pero, haga lo que haga, seguiré teniendo la sensación que esta huelga será un fracaso, que no servirá para nada y que llega muy tarde. Posiblemente cuando le interesa a los sindicatos, pero no al pueblo.

martes, 19 de enero de 2010

Responsabilidad social

Uno de los conceptos en los que me han introducido en el Máster en Dirección de Márketing es sobre la RSC y el márketing social. Dos conceptos diferentes pero que, en ciertos aspectos, la línea que los separa es muy fina.

Pero es que estos días, leyendo algunas noticias, me he vuelto a acordar de ellos dándome cuenta que, si una empresa tiene muy poca vista, la línea que separa estos dos conceptos del lado completamente opuesto también es demasiado fina y muy fácil de superar.

El caso más discutible es el de los bancos con las transferencias a Haití. Está claro que, tal y como he leído en algunos sitios, no están obligados a donar el dinero o dejar de cobrar una comisión por un trabajo que siguen haciendo. Pero el cobrar estas comisiones de transferencias controladas, les ha supuesto muchas críticas y ganarse una no buena imagen que ya no tienen.

Pero posiblemente los casos más claros son los de H&M y Mercadona. En el primer caso se ha descubierto que, la tienda H&M de Nueva York se dedicaba a tirar los excedentes a la basura, pero dejándolos inservibles antes de hacerlo. En el segundo caso, me acordé leyendo la noticia de H&M, que en mi casa todavía tengo media bola de queso que me dio un familiar que trabajaba en Mercadona, porque llegaron sin etiquetar y los iban a tirar.

Está claro que, en ambos casos, se tratan, por diversas razones, de productos inservibles para su venta. Pero un hecho tan simple como tirarlos a la basura puede generarles una muy mala imagen de empresas que no miran por la sociedad. En cambio un gesto tan sencillo como donar los alimentos o la ropa a gente necesitada o asociaciones no sólo estás ayudando a la sociedad, sino que repercute en tu imagen de empresa.

Seguro que fueron decisiones de trabajadores y no de la empresa pero, si no hay ciertas políticas de empresa bastante claras, al final, la imagen que da el trabajador es la imagen de la empresa.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

miedo al cambio

Vivimos en un país cuya sociedad tiene una mentalidad funcionaria y cuya máxima es "más vale malo conocido que bueno por conocer", lo cual provoca que seamos una sociedad muy cómoda y con miedo al cambio. Pero la vida, de por sí, es un contínuo cambio. No paramos de cambiar físicamente, ni psicológicamente, cambiamos de amigos y cambia la propia sociedad. Pero aún así, tenemos miedo al cambio.

A pesar de no estar a gusto profesionalmente o querer progresar en nuestra carrera, nos da miedo cambiar, porque ya conocemos lo que tenemos y no sabemos lo que nos deparará el futuro. A pesar de poder estar pasando una mala racha personal, nos da miedo cambiar. Tenemos miedo a lo desconocido y a lo que nos pueda deparar el futuro. He vivido de forma directa y de forma indirecta lo que puede provocar el no querer cambiar por miedo.

Preferimos los problemas que nos pueden acarrear el aceptar lo malo conocido que las soluciones que nos puede adoptar lo bueno por conocer. Pero tenemos que ser más valientes y aceptar que, cuando el presente no es como nos gusta o como nos esperábamos, hay que cambiar, hay que dar un paso al frente y aceptar que nuestro entorno y nuestra vida cambia y tenemos que cambiar con ellos. Cambiar de trabajo, de profesión o, incluso, de personalidad o de seres queridos. Aunque es muy difícil ponerlo en práctica, como digo yo siempre: Mejor arrepentirse por haberlo hecho, que por no haber hecho nada.

jueves, 15 de octubre de 2009

pequeños cambios, grandes cambios

El otro día, en el blog Atrapando Sueños (que sigo diariamente mediante mis subscripción RSS) leí un cuento llamado EL RECOLECTOR DE ESTRELLAS, que me gustó mucho, ya que su moraleja es muy interesante y que da mucho que pensar.

La gente solemos movernos por grandes acciones o por el cortoplacismo. Sólo si vemos que nuestra acción tiene una efecto tangible, importante y visible, nos movemos. Por el contrario, si nuestra acción es tan pequeña que no vemos su beneficio a corto plazo, no le vemos el sentido de molestarnos en realizarla.

No somos conscientes que, por ejemplo, ayudar a una persona necesitada no puede tener efectos a corto plazo, pero sí efectos muy importantes a largo plazo. Ya que una persona no hace nada, pero una persona de vez en cuando, a la larga son muchas personas. Pero si la gente de al lado nuestro toma ejemplo de nosotros, ya no es una persona, son más personas. Es lo que se ha llamado el Efecto Mariposa.

Hace tiempo conocí una persona que contaba que, una vez, estando muy necesitado de un transporte, se puso a hacer auto-stop hasta que alguien le recogió. Se sintió tan agradecido en ese momento que decidió que cogería a todo el mundo que pudiese que estaba haciendo auto-stop.

Si este ejemplo lo extrapolamos a cualquier acción, seguro que ayudaríamos a tener un mundo mejor.

Así que deberíamos comenzar a convencernos todos que pequeños cambios, grandes cambios.